dimarts, 10 de novembre del 2009

[...] Perdió la vista en la cristalera moteada de gotitas que resbalaban obedeciendo a la limitante ley de la gravedad. En realidad no pensaba en nada mientras dejaba que el ritmico sonido de las manecillas del reloj se colara en sus oídos. Se limitaba a sentir, a analizar lo que la movía en esos momentos. -¿Por qué te entristeces? Hoy debería de ser el día más feliz de tu vida.Y lo era. Y se maldecía por no estar saltando y gritando de manera eúforica. Lamentaba no poder sonreirle a esas personas que con todo su esfuerzo habían hecho posible su sueño. -¿Nunca has deseado tanto una cosa, que cuando por fin las has conseguido has tenido miedo?.-¿Miedo a perderla?-No. Miedo a dejarla ir, a corromperla y abandonarla. Miedo a ti misma y a lo que podrías hacerle. -¿Por qué ibas a lastimar aquello que amas? [...]

3 comentaris:

  1. efectivamente
    todos lo tenemos, pero tambien lo acabamos perdiendo

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  2. joer... no me'n surto amb el tema de comentar.... és genial aquest text, de qui és??? m'encanta!!! n'he copiat un tros al FB... jijiji mua!

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