
Hay momentos en mi vida en los que me he sentido pequeña, insustancial, típica, común, sola, aislada… He sido una mas entre un millón y me he paseado de manera mecánica entre las calles de la ciudad, con la mirada perdida y mirando sin ver absolutamente nada. Y entonces has llegado tu, y sin quererlo, o tal vez si, me has sacado una sonrisa, un millón de ellas. He visto tus miedos y me he dado cuenta de que eran los míos. De que no somos tan diferentes y de que nunca estoy sola. Siempre me llevas contigo, de la misma forma que tú vas en mí. Sin duda alguna hay cosas que están más allá de mi capacidad para razonar. Momentos que no tienen explicación, que pasan y ya esta. Y son esos momentos los que verdaderamente importan. Aquellos que son inmensamente tuyos, esos que nunca se olvidan, que se graban a fuego en tu retina y que aunque seas demasiado pequeña para entenderlos te hacen sonreír.Gracias por haber estado cuando mis piernas temblaron y amenazaron con no aguantar . Gracias por enseñarme a reír mientras lloro. Y gracias también por guardar silencio cuando de verdad lo he necesitado.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada